Programa de Centralidades Urbanas

SISTEMA JERARQUICO DE CENTRALIDADES URBANAS

El clima hostil de Laja, sitio de la primera fundación de La Paz, obligo a trasladar el asentamiento humano a orillas del río Choqueyapu, elegido por su clima, acceso a fuentes de agua, vinculación a zonas productoras y tierras tropicales, pero principalmente obedeció a la necesidad de contar con un centro de servicios estratégico entre Potosí y El Cuzco.

El proceso de consolidación urbana de la ciudad toma aproximadamente 25 años, con la creación de la Audiencia de Charcas se regionaliza el espacio colonial, posibilitando que La Paz se convierta en punto de contacto para el comercio, manufactura y gestión administrativa, actividades que estimulan el desarrollo de la ciudad y la consolida como centro político y de gestión de la colonia.

Hacia el 1900 la ciudad experimenta un desarrollo urbano consecuente con el rol adquirido como Sede de Gobierno, fortalece la presencia de industrias, instituciones financieras e infraestructura ferroviaria que la vincula con los centros mineros y los puertos chilenos.

En la década de los años 1980 con el centro consolidado la ciudad se expande con una directriz lineal de norte a sur, consolidando un eje troncal y sobre el cual e van delineando otras avenidas que corren paralelas a los cursos de los ríos, el tejido urbano se expande hacia los cerros, dando mientras el centro tradicional empieza a recibir enormes presiones como nodo de concentración de servicios y paso obligado para quienes desean movilizarse de una latitud a otra de la ciudad, es un desarrollo monocentral.

EL DESAFÍO DE NUESTRA CIUDAD

La ciudad presionada por su informalidad y el costo del escaso suelo urbanizable, ha contribuido a un desequilibrio territorial, a la saturación de la ciudad en tomo a un centro urbano primario que aglomera:
– 75 equipamientos educativos
– 85 equipamientos de servicio social
– 105 centros educativos
– 20 espacios de ocio y encuentro social

Generando 350.000 viajes en 540 líneas de transporte al centro de la ciudad todos los días, el transporte se ha convertido en el mayor emisor de CO2, por ello nos preguntamos si podemos conciliar con el desarrollo irreversible de una área urbana que tiene necesidades cruciales para mejorar su calidad de vida.

Considerando el momento en el que vivimos con los efectos altamente visibles del impacto climático en el mundo urbano, es necesaria la implementación de estrategias de planeación con proyectos estratégicos que vayan de la mano de políticas urbanas ambiciosas y centradas en una transformación radical que propicié efectos en nuestra calidad, estilo y ritmo de vida urbana.